Nosotros
Hola
Hicimos el limoncello que no encontrábamos
Somos una marca chica de Santiago. Hacemos un solo producto, con una receta italiana de familia y limones de acá, y lo hacemos porque queríamos tomarlo y no existía.
Primero lo primero
¿Qué es el limoncello?
Es más simple de lo que parece: cáscara de limón, alcohol, azúcar y tiempo. Nada más.
Lo que sorprende a casi todos es que no lleva jugo de limón. Todo el sabor sale de la cáscara, que es donde el limón guarda su aceite y su perfume. El jugo solo aportaría acidez; la cáscara aporta el aroma.
Solo la cáscara
Se pela el limón cuidando de no llevarse lo blanco, que amarga.
Y tiempo
La cáscara descansa en alcohol hasta que el líquido se pone amarillo solo.
Nada raro
Sin colorantes ni saborizantes. El color es del limón.
De dónde viene
Un licor que empezó en las casas
Antes de ser una botella, el limoncello era algo que se preparaba en la cocina y se guardaba en el congelador para las visitas.
Nació en la costa de Amalfi, entre Sorrento y Capri, donde los limones son enormes y perfumados. Cada familia tenía su versión y ninguna te decía la proporción exacta. Recién en los años noventa alguien decidió embotellarlo y venderlo, y de ahí se fue.
El licor de la sobremesa, servido helado en vasitos chicos al terminar de comer.
Salió de Italia y se subió a las terrazas. Hoy en Milán, Londres o Nueva York te lo sirven en copa grande, con hielo y burbuja, a media tarde.
Acá recién está llegando esa manera de tomarlo. Nos gustaría tener algo que ver con eso.
Nuestra manía
Después de comer, o antes
El limoncello tiene fama de bajativo: el shot helado que llega con la cuenta. Está perfecto así, y no le vamos a quitar el puesto a nadie.
Pero a nosotros nos gusta más temprano.
El clásico
Al final de la comida
Directo del congelador, en un vaso chico. Espeso, muy frío, de un sorbo largo. Así se toma en Italia hace décadas y no hay mucho que mejorar.
El nuestro
Como a las siete
En copa grande, con hielo hasta el tope, espumante y un poco de tónica. Queda liviano, cítrico y refrescante. Es el trago con el que empieza la tarde, no con el que se acaba.
Cómo lo hacemos
Receta italiana, limones chilenos
La receta viene de una familia italiana. Los limones los compramos acá y el licor se elabora en Chile, en lotes chicos.
Se pela
Limón fresco, a mano, cuidando de dejar afuera la parte blanca.
Se macera
La cáscara se queda en alcohol puro el tiempo que necesite. No se apura.
Se endulza
Jarabe simple, en la justa. La idea es que sepa a limón, no a dulce.
Se embotella
Por lote, y cada botella lleva el suyo. Si das vuelta la etiqueta lo vas a ver.
- Formato
- 750 ml
- Graduación
- 27,8% vol.
- Elaborado en
- Chile
- Receta
- Italiana
Para tomarlo en casa
Tres formas, ninguna difícil
Solo y helado
Guárdalo en el congelador. No se congela, se pone espeso. Sírvelo en un vaso chico.
Spritz
Copa con harto hielo, un chorro de limoncello, espumante brut y un toque de tónica.
Con tónica
Vaso alto, hielo, limoncello y tónica bien fría. Un poco de limón exprimido encima.
Si te da por experimentar, tenemos las medidas exactas y algunas más complicadas.
Beber con moderación. Venta exclusiva a mayores de 18 años.